El despido disciplinario

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El despido disciplinario

El despido disciplinario como tal posee una regulación muy clara. Pero a veces este tipo de extinción contractual es utilizado para despedir a un trabajador sin abonarle su correspondiente indemnización.

Hace poco mas de un año ganamos un despido que había sido tramitado como disciplinario, cuando realmente no tenía dicho carácter disciplinario.

La demandante, una mujer de 46 años, empleada de oficina, con categoría profesional de auxiliar administrativa y contrato indefinido recibe una mañana una carta de despido en su mesa en la que se argumentan hechos graves e inciertos que, a juicio del empresario constituyen causa justa de despido disciplinario. Estos motivos son la conexión en tiempo de trabajo en redes sociales, en concreto facebook. La demandante, como se probó posteriormente, nunca accedió a dichas redes sociales, siendo el motivo real del despido el enfrentamiento que mantenía con su jefe a causa de un incremento injustificado de las tareas, que además no le correspondía a hacer.

Tras un despido de este tipo el paso previo para poder demandar al empresario es presentar papeleta de conciliación, ante el Servicio de Conciliación, Mediación, y Arbitraje de la comunidad autónoma que se trate. La demandante compareció asistida de Graduado Social colegiado a dicho acto, en el cual las partes no llegaron a acuerdo alguno, por lo que terminó sin avenencia ( se denomina jurídicamente sin avenencia cuando no se llega a ningún acuerdo en este acto)

Tras haber realizado el acto de conciliación se puede ya, presentar demanda ante el juzgado de lo social que corresponda. Tras 16 días, se recibió carta certificada indicando señalamiento para el acto de juicio.

La actora presentó demanda ante el juzgado de lo social alegando que los motivos de su despido no eran de naturaleza disciplinaria, sino que eran motivos arbitrarios, y cuanto más alejados de la realidad. Lo que su representante legal pretendía en este caso era que el juez reconociese en primer lugar la improcedencia del despido y posteriormente la reincorporación de esta trabajadora a su puesto de trabajo.

Tras casi dos semanas de espera tras el día de la vista oral, se publicó la sentencia fallando a favor de la demandante reconociendo todas su pretensiones y condenando al empresario a readmitirla en su puesto de trabajo con iguales condiciones a las que disfrutaba y al abono de los salarios de tramitación (salarios dejados de percibir desde la fecha de despido hasta la publicación de la sentencia)

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