Incapacidad permanente por depresión mayor

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Incapacidad permanente por depresión mayor

La incapacidad permanente por depresión mayor recurrente es posible en los grados total y absoluto. Y es muy pero que muy habitual.

Pero como cualquier grado de incapacidad permanente, deberás cumplir una serie de requisitos que en las siguientes líneas te explicamos.

La Depresión mayor recurrente significa años sin poder sostener una jornada entera, medicaciones que se cambian cada pocos meses, mañanas en las que vestirse ya es el trabajo.

El INSS, sin embargo, lee otra cosa: una enfermedad «tratable» de la que se sale.

Ese es el motivo por el que se suele denegar. Te contamos como conseguirla.

¿Se concede la incapacidad permanente por depresión mayor?

Sí, y es una de las causas psiquiátricas que más pensiones genera en España.

Ahora bien, el INSS no reconoce la incapacidad permanente por depresión mayor sólo por el diagnóstico, sino por tres cosas acreditadas: cronicidad (años de evolución), tratamiento agotado sin remisión y limitaciones que impiden rendir en tu puesto o en cualquiera. Sin esas tres patas, la primera resolución de incapacidad permanente por depresión mayor suele ser denegatoria.

Se encuentra regulada en los artículos 193 a 200 de la LGSS, la misma que aplicamos a todas las patologías de nuestra lista de enfermedades para incapacidad permanente: se valora lo que no puedes hacer, no lo que te han diagnosticado.

Los tres requisitos que el Tribunal Médico busca

El primero es la cronicidad. Un episodio depresivo, por duro que sea, se considera reversible; un trastorno depresivo mayor recurrente con años de seguimiento en la unidad de salud mental, no es tan reversible. Lo que debes conseguir en tus informes médicos: historia clínica larga, con recaídas fechadas y bajas repetidas por el mismo motivo.

El segundo, el agotamiento terapéutico. Varios cambios de antidepresivos, combinaciones, potenciadores, psicoterapia mantenida y, en los cuadros más graves, ingresos o terapia electroconvulsiva. Si con todo eso la enfermedad no remite, deja de ser «tratable» en el sentido que le gusta al INSS.

Y lo más importante, que en tus informes médicos de Salud Mental aparezca “proceso crónico” o “enfermedad cronificada”

Y el tercero: qué tareas te impide exactamente realizar. Concentración que no aguanta veinte minutos, memoria de trabajo mermada, aislamiento, ideación autolítica en las fases malas. Un evaluador que te ve media hora no puede medir eso. Tu historia clínica, sí.

La incapacidad permanente por depresión mayor se reserva para estos casos.

La parcial casi no existe en salud mental: es una indemnización única de 24 mensualidades que encaja mal con un cuadro depresivo.

Qué grado encaja con una incapacidad permanente por depresión mayor

La incapacidad absoluta y total son las más habituales.

Se reconoce incapacidad permanente por depresión mayor (grado total) con el cuadro: atención al público, presión comercial, responsabilidad sobre terceros, turnos.

Paga el 55% de la base reguladora, que se transforma en un 75% pasados los 55 sin otra ocupación, y permite trabajar en algo distinto y más protegido.

La incapacidad absoluta, con el 100% de la base, se reserva a la depresión mayor grave y resistente: recurrencias constantes pese a tratamiento correcto, hospitalizaciones, deterioro que impide la asistencia regular a cualquier puesto.

Los tribunales la reconocen cuando queda probado que no hay rendimiento posible «con un mínimo de profesionalidad y eficacia».

¿La gran invalidez (ahora denominada “gran incapacidad”? En muy pocos casos: exigiría depender de otra persona para lo básico, algo que en la depresión solo aparece en cuadros extremos con otras patologías sumadas.

Un caso real: la absoluta de un óptico con depresión recurrente

Te lo enseñamos con una resolución reciente. La sentencia del TSJ de la Comunidad Valenciana (Sala de lo Social) de 12 de julio de 2023 (rec. 4056/2022) reconoció la incapacidad permanente absoluta por depresión mayor a un trabajador del sector óptico con trastorno depresivo recurrente y trastorno de ansiedad generalizada. La Sala concluyó que sus dolencias lo incapacitaban por completo para cualquier actividad laboral reglada, y le fijó una pensión vitalicia del 100% de su base reguladora.

Fíjate en el detalle: no ganó por el nombre de su enfermedad, sino porque el cuadro combinado, crónico y resistente quedó acreditado informe a informe. Esa es la diferencia entre pedir y probar.

¿Te han denegado tu incapacidad permanente por depresión mayor?

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Cómo se prueba una depresión ante el INSS

Con informes médicos de Salud Mental, no con un informe de tu médico de cabecera del mes pasado. El expediente médico que debes conseguir es tu historia completa de salud mental pública, los informes de ingresos o urgencias, la relación de tratamientos ensayados con sus resultados y un informe actual del psiquiatra que concrete limitaciones y pronóstico. Si hay ansiedad asociada, conviene documentarla como cuadro propio: te contamos cómo en nuestro artículo sobre la incapacidad permanente por trastorno de ansiedad.

En juicio, la pericial psiquiátrica independiente suele ser la pieza que convence al juez de lo que la Resolución del INSS no recogió. Para la incapacidad permanente por depresión mayor es muy importante.

Pero ten en cuenta, que nuestro objetivo es conseguir tu incapacidad permanente en vía administrativa. Más rápida.

Denegada: qué hacer y qué plazos corren

Tienes 30 días hábiles para la reclamación previa desde la notificación. Si el INSS insiste, demanda ante el Tribunal de Instancia Sevilla y, en su caso, recurso ante la Sala de lo Social del TSJ de Andalucía.

Abogados de incapacidad por depresión en Sevilla

Llevamos desde 2007 defendiendo expedientes de salud mental en Sevilla, con cientos de resoluciones conseguidas cada año. Sabemos leer una historia clínica psiquiátrica y detectar qué falta antes de que la mire el Tribunal Médico de Sevilla.

Si estás pensando en solicitar la incapacidad permanente por depresión, o ya te la han denegado, habla con un abogado de incapacidad permanente en Sevilla antes de mover el expediente.

Primera consulta sin compromiso en el 955 11 45 38: revisamos tus informes y te decimos con franqueza qué grado es defendible.

¿Cuánto tiempo de baja necesito antes de pedirla?

No hay un mínimo legal, pero el patrón habitual es llegar tras una incapacidad temporal larga o varias bajas repetidas. Lo importante no es el tiempo de baja, sino que la historia clínica demuestre cronicidad y tratamiento agotado. Pedirla con seis meses de evolución y un solo antidepresivo ensayado es servirle la denegación al INSS.

Cómo recomendación: mínimo dos años de evolución y tratamiento antes de solicitar la incapacidad permanente al INSS.

¿Me pueden quitar la pensión en una revisión si mejoro?

Pueden revisarla en los plazos que fije la resolución del INSS. Nuestra línea de defensa: la estabilidad que muestras existe porque no trabajas y mantienes el tratamiento; retirar la pensión rompería justo lo que te sostiene.

Con informes actualizados que confirmen el diagnóstico de fondo, minimizas la posibilidad de revisión. Y en caso de producirse que se mantenga el grado de incapacidad por depresión mayor.

¿Vale el informe de mi psiquiatra privado o necesito la sanidad pública?

Valen los dos, y lo ideal es que coincidan. Para el  EVI (INSS) es más importante el seguimiento en la unidad de salud mental pública. El privado aporta detalle y frecuencia de consultas, pero pesa algo menos.
Cuando ambos describen las mismas limitaciones, el expediente gana una solidez totalmente ganadora.

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