Incapacidad permanente por Alcoholismo

Incapacidad permanente por Alcoholismo

Incapacidad permanente Alcoholismo 

El alcoholismo, como adicción al consumo de bebidas alcohólicas es causante de incapacidad permanente (invalidez). Pero no por sí mismo, si no por las limitaciones que provocan la propia adicción y las enfermedades psíquicas,  físicas y los trastornos sociales que conlleva.

Las principales enfermedades psíquicas que provoca el alcoholismo son los trastornos de conducta, la alucinosis alcohólica (delirium tremens), el deterioro cognitivo, la psicosis alcohólica de Korsakoff (delirio de celos), la demencia, la depresión, la ansiedad,  el envejecimiento precoz, y los problemas sociales y familiares que ello conlleva.

Estas enfermedades limitan la capacidad para trabajar. De ahí que, dependiendo de las limitaciones que provoquen las enfermedades que padezcamos a través del alcoholismo, se nos concederá un grado u otro de incapacidad permanente por alcoholismo.

Criterios para Incapacidad Permanente por Alcoholismo

Incapacidad Permanente Parcial

Son muy pocos los casos en los que se concede incapacidad permanente parcial por alcoholismo. En cualquier caso, las limitaciones que el alcoholismo provocan, y como mínimo, suelen incapacitar para realizar todas las tareas de la profesión habitual. Por ello se suele conceder, cuanto menos, la incapacidad permanente total.

Incapacidad Permanente Total

Se concederá incapacidad permanente total por alcoholismo cuando la adicción alcohólica sea incompatible con una profesión que conlleve riesgo de continuar con la adicción. Por ejemplo trabajar en una empresa envasadora de bebidas alcohólicas, o una empresa distribuidora de bebidas alcohólicas. De la misma forma, las personas que trabajen como conductor de medios de transporte de servicio público serán candidatos a este grado de incapacidad permanente. Pueden ser conductores de taxis y VTC, conductores de autobús, conductores de metro, pilotos de aviación comercial, etc.

En este caso, se concederá la incapacidad permanente con cuantía del 55% para menores de 55 años, y del 75% para personas con 55 o más años.

En este caso, si se ha tratado la adicción al alcohol en un centro especializado, será muy importante contar con informes clínicos del propio Centro. Son válidos los informes de psicólogo, psiquiatra, trabajador social, etc. Si además contamos con informes de la Sanidad Pública, las posibilidades de que el INSS nos conceda la pensión de incapacidad aumentarán exponencialmente.

Incapacidad Permanente Absoluta

A diferencia del grado total, la incapacidad permanente absoluta por alcoholismo se concederá a aquellas personas que hayan desarrollado una enfermedad psíquica o física grave. Y que precisamente, las limitaciones que le provoque, le impidan trabajar en ninguna ocupación laboral.

Por ejemplo, son enfermedades habituales de la persona alcohólica el deterioro cognitivo (pérdida de memoria, in coherencia en el lenguaje o pensamiento, etc.), trastornos esquizoides, depresivos, etc. Si estas enfermedades son suficientemente graves y, sobre todo, provocan limitaciones importantes, se concederá la incapacidad permanente absoluta por alcoholismo.

Pero además, el alcoholismo provoca también enfermedades físicas muy graves que pueden dar lugar a incapacidad permanente absoluta:

Enfermedades hepáticas como la esteatosis hepática, hepatitis alcohólica cirrosis hepática; problemas digestivos, como gastritis, pancreatitis, ulceras gástricas; problemas cardiovasculares como insuficiencia cardiaca, accidente cardiovasculares, hipertensión arterial

Además de lo anterior, el alcoholismo provoca el padecimiento de enfermedades oculares, óseas, y oncológicas (cáncer), entre otras muchas.

Por ello, se tendrán que valorar las enfermedades psíquicas y físicas padecidas para valorar el grado de incapacidad permanente por alcoholismo a solicitar.

Gran invalidez por alcoholismo

La Gran invalidez (grado más alto de incapacidad permanente), es poco usual por enfermedades provocadas por el alcoholismo. Tenemos que tener en cuenta algo: la Gran Invalidez se concede cuando necesitamos que otra persona nos ayude en las tareas cotidianas (“Actividades Básicas de la vida diaria”). Por ello, la lesión que nos haya provocado nuestra adicción al alcohol deberá ser tan grave, que no podamos realizar –ni siquiera- las tareas de autocuidado (vestirnos, asearnos, comer, etc.). Por ello, en pocas ocasiones se concede este grado, frente a los grados total y absoluto, que son muy frecuentes.

Informes médicos para invalidez permanente

Serán necesarios informes médicos (públicos o privados) que reflejen el padecimiento de cualquier enfermedad psíquica o física derivada de la adicción al alcohol. Tenemos que tener en cuenta que, además, la propia adicción al alcohol es una enfermedad, por lo que si se encuentra acreditada la dependencia al alcohol en un grado importante, podría concederse la invalidez por este motivo. Pero además, en no pocas ocasiones, el alcoholismo provoca otro tipo de patologías de origen psíquico y/o físico. La más habitual es la depresión mayor, y que en la mayoría de los casos da lugar a incapacidad permanente en grado absoluto, dado que en la mayoría de casos esta enfermedad no permite trabajar de forma continua, eficaz y de forma rentable en ningún puesto de trabajo.

Sentencias de incapacidad permanente por alcoholismo

Ponemos a tu disposición una selección de nuestras mejores sentencias de incapacidad permanente por alcoholismo. Además de Sentencias de incapacidad en grados totales y absoluta, encontraras resoluciones por la que se concede incapacidad permanente en vía administrativa, de forma directa y sin pasar por el Juzgado.

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