Incapacidad Permanente por Alzheimer

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Incapacidad Permanente por Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad grave neurodegenerativa, crónica e irreversible, que afecta de forma muy grave a la memoria y a la capacidad cognitiva. Por ello, en la mayoría de los casos la enfermedad da lugar a pensión de incapacidad permanente por Alzheimer, dado que además del deterioro cognitivo, aparecen alteraciones del leguaje, orientación y en general fallo cognitivo.

El grado de incapacidad por demencia o Alzheimer dependerá del deterioro cognitivo y severidad de las limitaciones que le provoca la enfermedad. Son muchas las sentencias de incapacidad por Alzheimer conseguidas por nuestro despacho para diferentes etapas de la enfermedad.

Criterios para Incapacidad Permanente por Alzheimer

Incapacidad Permanente Parcial

El grado parcial de incapacidad permanente por Alzheimer no es habitual, dado que un mínimo avance del Alzheimer, provoca ya, una gran disminución de la capacidad para trabajar. Por ello, este grado se reserva para personas con diagnostico de Alzheimer, pero con un leve avance de la enfermedad.

Incapacidad Permanente Total

El grado total se concederá a aquellos enfermos de Alzheimer que se encuentren en estados iniciales de su enfermedad, pero que las limitaciones cognitivas que sufren (falta de memoria, coordinación, orientación), no le permitan desarrollar las tareas principales de su trabajo. De esta forma, ocupaciones laborales en las que sea necesaria esta capacidad mental, no se podrán desarrollar y se concederá la incapacidad permanente total por Alzheimer. Son ejemplos de profesiones que no se puedan desarrollar las de base intelectual, o las que requieran destreza mental para su desarrollo (Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del estado, conductores profesionales, maquinistas de vehículos industriales, etc.), o personas cuyas profesiones y su seguridad dependan de esa capacidad psíquica.

En este caso, se concederá la incapacidad permanente con cuantía del 55% para menores de 55 años, y del 75% (incapacidad permanente cualificada) para personas con 55 o más años.

Es muy importante, además de contar con informes médicos públicos o privados del Área de neurología que acrediten la enfermedad, contar con informes que indiquen las limitaciones. De hecho, para pasar el Tribunal Médico para Alzheimer, son más importantes, los informes médicos que indican limitaciones (fallo mnésico, deterioro cognitivo, lenguaje incongruente, desorientación espacial, etc.), que los que indican la enfermedad que se padece. Si además de los informes públicos, tenemos informes médicos para incapacidad permanente privados, serán un gran complemento cara a la cita de evaluación ante el Tribunal Medico. Por ello, las posibilidades de que el INSS nos conceda la pensión de incapacidad aumentarán exponencialmente.

Incapacidad Permanente absoluta por Alzheimer

La incapacidad absoluta se concede a aquellas personas que tengan graves limitaciones provocadas por el Alzheimer.

Si la pérdida de memoria, la orientación y el deterioro psíquico es grave se concederá este grado de incapacidad permanente por Alzheimer.

Este grado de incapacidad laboral no permite realizar ninguna ocupación laboral, dado que, se concede a aquellos enfermos de Alzheimer que por su enfermedad no tengan capacidad psíquica suficiente para desempeñarlos.

El Alzheimer es una enfermedad progresiva. Por ello, llegada a una fase avanzada, y ante un deterioro cognitivo severo, diagnosticado por el servicio de neurología, se concederá este grado de incapacidad permanente.

Para la solicitud de incapacidad permanente, será necesario que el trabajador o trabajadora afectado se encuentre en tratamiento. Los más habituales de los que se suelen prescribir son Rivastigmina, Galantamina, Galantamina, o Memantina, dependiendo del criterio del neurólogo.

Por ello, las limitaciones provocadas por el Alzheimer se deben valorar una vez iniciado el tratamiento y comprobadas las limitaciones generales.

La pensión será de un 100% de la base reguladora que tenga reconocida la persona afectada, quedando su pensión libre del impuesto de IRPF.

No obstante, nuestros abogados especialistas en incapacidad por Alzheimer, evaluarán la documentación médica aportada para conseguir el mayor grado de incapacidad permanente posible.

Gran invalidez por Alzheimer

La Gran invalidez (grado más alto de incapacidad permanente), se concederá en fases muy avanzadas de la enfermedad.

De esta forma, se concederá gran invalidez por Alzheimer cuando la enfermedad no permita la movilidad física ni la capacidad intelectual, y haga necesaria la ayuda de una tercera persona.

Es habitual, en Alzheimer avanzado, que la persona vea reducida su capacidad física, y tenga que mantenerse en una cama, dependiendo de terceras personas para comer o asearse. Es precisamente en esa situación, cuando se concederá gran invalidez por Alzheimer.

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Incapacidad permanente por Alzheimer e Incapacitación judicial

No debemos confundir la pensión de incapacidad permanente con la figura de incapacitación judicial.

La incapacitación judicial es aquella situación jurídica en la que una persona no tiene capacidad para gobernarse por ella misma, no tiene capacidad para decidir, ni ser responsable de sus propios actos.

Por ello, el juez puede incapacitar judicialmente a la persona enferma y designar una tercera persona (tutor, o curador), que gestione sus derechos y/o su patrimonio.

Por ello, nada tiene que ver con la pensión de incapacidad permanente. En caso de que se nombre un tutor o curador y la persona enferma de Alzheimer tuviera reconocida una pensión de incapacidad permanente, pasará a gestionarla la persona designada judicialmente como tutor o curador.

Discapacidad por Alzheimer

La discapacidad por Alzheimer es posible para esta enfermedad. Dependiendo del deterioro cognitivo del enfermo, se podrá conceder un porcentaje de discapacidad de 0 a 100%.

Para valorarlo, usamos el baremo de discapacidad el Real Decreto 1971/1999, de 23 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de minusvalía.

Este baremo establece 5 grados funcionales, dependiendo de la severidad y el estado en el que se encuentre la enfermedad.

Habitualmente, para estadios avanzamos de la enfermedad, se establecen porcentajes de discapacidad hasta el 75% (Grado IV). Sin embargo, habitualmente, en estadios iniciales o con poco deterioro cognitivo, se conceden porcentajes del 33%, en adelante.

No obstante, nuestros abogados especialistas en discapacidad evaluarán la documentación médica para enfocar el procedimiento de discapacidad y conseguir el mayor porcentaje posible.

Sentencias incapacidad permanente por Alzheimer

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